Madres cooperativas, un legado que sigue vigente

Mucho se ha hablado de las madres, de su función dentro de la sociedad, de lo importante que son para las familias y lo que significan sus acciones en la vida de sus hijos. Pero más allá de todo eso, de lo que se ha dicho sobre las mamás, en Coosanluis queremos resaltar su influencia dentro del sector cooperativo y solidario.
Ya que mamá es la primera persona en la que confiamos, nuestra primera maestra y la que nos enseñó con ejemplo; por ella aprendimos a decir “gracias”, “buenos días”, a ser amables, a pensar en los demás.
Gracias a ella aprendimos a comer, ella nos vio caminar, cuidó nuestro sueño y también nos enseñó a cooperar. Se esforzó para que viéramos a los demás con respeto, nos inculcó la solidaridad, la de ofrecer nuestra mano cuando otra persona lo necesita.
Por ella aprendimos a ser puntuales, conocimos la forma en que ella socializaba, vimos cómo su buen corazón abarcaba acciones en favor de muchas personas, así no fueran familia.
Mamá es una figura que lo llena todo, la que tenía un plato de comida para quien tuviera hambre, la que nos recordaba la importancia de ahorrar, la que tenía algo guardado para cuando se necesitara, la que celebraba siempre la alegría, así no fuera propia.
En Coosanluis exaltamos el legado de las madres colombianas, cuyo ejemplo ha dado grandes frutos y ha contribuido a construir una sociedad con un profundo espíritu cooperativo. Hoy queremos resaltar su influencia como un reflejo vivo de los valores que nos inspiran: la solidaridad, el servicio y el compromiso con los demás.
Su huella permanece en cada acción solidaria, en cada gesto de apoyo y en cada decisión que construye un mejor futuro para todos. Gracias, mamá, por sembrar en nosotros el verdadero sentido de ser cooperativos.